—¿Qué pasa si lo toman? —preguntó Anya.
El rostro de Liam se ensombreció.
—Julie dice que lo destruirán. Y entonces no tendremos otra oportunidad de usarlo.
***
Esa noche volvimos a reunirnos, aunque esta vez solo estábamos los cuatro: Liam, Alexander, Anya y yo. La madre de Anya se había quedado arriba con Lucien, preparada para protegerlo si algo salía mal. Aunque, siendo sincera, sospechaba que también quería mantenerse lo más lejos posible de todo aquello, y no podía culparla.
Habíamos despe