A la mañana siguiente, Catherine decide bajar las escaleras tratando de encontrar el comedor. Por más que deseara solo permanecer en su habitación y olvidarse del mundo entero, no le era posible. Había tenido toda la noche para llorar e intentar encontrar la fuerza para seguir, así que en ese momento solo tenía que hacerle frente a lo que venía.
Luego de unos minutos logro encontrar el comedor. La verdad es que la casa era enorme y hermosa; la construcción, el mobiliario e incluso los cuadros e