Un rato después, Catherine entro a la casa con una sonrisa en los labios. Parecía estar feliz y eso solo consiguió que Thomas se sintiera aún más molesto.
El sol desaparecía en la línea del horizonte, por lo que la luz era más bien escasa. Atravesaba el salón de camino a las escaleras y es que necesitaba refrescarse un poco antes de cenar.
Andaba con rapidez, en medio de la obscuridad; cuando de pronto sintió como alguien la sujetaba por el brazo. Fue algo sorpresivo y es que no había notado