Un par de semanas después, el ambiente en la casa seguía estando cargado de silencios incomodos y agobiantes, miradas de profundo odio y palabras tan crueles que herían como cuchillos.
Poco a poco, Catherine había aprendido que la mejor forma de sobrellevar aquella difícil situación era evitando a Thomas en la medida de lo posible y sin que eso resultara sospechoso para nadie.
Por fortuna, eso no le había resultado difícil. No cuando Thomas solía pasar la mayor parte del día fuera de la casa, o