Por la mañana Astrid envió un mensaje de texto a su suegro para recordarle estar pendiente de las noticias, no iba a esperar más para entrar en el ruedo.
“Buenos días, suegro, no olvide mirar las noticias de las ocho, sé que le van a gustar mucho.”
Emmett leyó el mensaje y sonrió.
— Esta mujer es la pieza que necesito ahora, debo convencerla de regresar a la compañía, ella es la persona que puede poner orden en todo este desastre — se dijo el viejo con el móvil todavía en la mano — vamos a ver q