— Isabella, ¡Isabella! — James seguía sacudiéndola para que volviera en sí — Por favor, Isabella ¡Dime algo!
La mujer abrió los ojos muy despacio y clavó la vista en los profundos ojos grises de su falso hermano.
— James…
— ¿Estás bien? Me asustaste mucho… — a ella le pareció que se preocupaba genuinamente por ella.
— Es que… estoy muy presionada con el tema del viaje de Maty al exterior.
— Isa… ya te dije que lo pensaremos juntos, no estás sola en esto.
Ella desvió la mirada con tristeza.
— Pa