—Isabelita, ve a bañarte y cambia tu ropa. Te llevaré a un lugar. —El Rey Benito le dijo.
Isabelita levantó la cabeza y preguntó:
—¿A dónde vamos?
—Lo sabrás cuando lleguemos. Todos pueden retirarse, yo también necesito bañarme y cambiarme de ropa.
Isabella y los demás generales respondieron y se retiraron.
En un clima tan frío, tomar un baño requería mucha agua caliente. Afortunadamente, en Pueblo Tejón había suficiente leña. En los campamentos en Torres, incluso beber un sorbo de agua caliente