La princesa Catalina regresó a la casa de la Gran Princesa, donde tanto ella como su madre comenzaron a sufrir las consecuencias de las críticas públicas. Cuando los ciudadanos insultaban a Isabella, las muy víboras lo disfrutaban enormemente, pero ahora, enfrentando la reacción en su contra, estaban casi echando humos de la ira.
En particular, los rumores sobre las concubinas del esposo de la Gran Princesa se extendieron por todas partes. La Gran Princesa también comenzó a sospechar de las pers