Capítulo 13. Lo voy a arreglar
La chica cerró la puerta y se dio la vuelta para ver aquella casa vacía, desprovista de calor y con una nueva escena de traición a la confianza.
Apoyó la espalda en la puerta que tenía detrás, dejó caer la cabeza y lloró hasta que sintió que todo el dolor la abandonaba. Todavía no se podía creer que Nero le hubiera hecho eso y que encima viniera con la cara bien lavada a pedir hablar con ella.
Comprendió que darle eso no había sido la idea más sana que había tenido en su momento. Para empeza