CAPÍTULO 32: REINICIO
—¿D-donde estoy?
La voz rasposa de Brayden suena como un murmullo apagado. Lentamente trata de incorporarse, pero Asher se lo impide poniéndole una mano con gentileza en el pecho.
—Estás en el hospital, tuviste un accidente.
—¿He-hermano? —pregunta visiblemente confundido.
—Sí, soy yo. Será mejor que no hables demasiado, traeré al doctor para que te revise.
Asher y yo nos miramos con una especie de complicidad. Ninguno de los dos menciona nada sobre lo ocurrido, Brayden ta