CAPÍTULO 35: NO CREO QUE LO VALGA
Antes de que pueda reaccionar veo a Asher parado en el umbral. Su mirada está clavada en nosotros: yo acostada en el borde de la cama y Brayden a mi lado, abrazándome con tranquilidad, como si esto fuese lo más normal del mundo.
—Asher... —Su nombre apenas escapa de mis labios, pero él ya está frunciendo el ceño y tiene su mandíbula apretada como si intentara contenerse.
—¿Qué demonios es esto? —Su voz es baja, peligrosa.
Me levanto de un salto, alzo las manos