Todos estos eran hechos, pero Luna no podía decir nada, solo sonríe amargamente.
—Sergio, presénta tu novia a todos.
Flora yacía en los brazos de Sergio, sonriendo tímidamente. Obviamente, era ella quien fue consentida.
—Vaya, ¿desde cuándo tiene novia? ¿Podría ser una tercera persona? —dijo Clara sin pelos en la lengua, ignorando por completo la insinuación de Luna.
Todas estas amigas de Luna sabían el afecto de Luna hacia Sergio y se enteraron de que Sergio regañó a Luna en público en ese añ