Luna sonrió y recostó en el hombro de Carmela, dijo dulcemente con ella como antes: —Tía Carmela, no vuelvas a decir esas cosas en el futuro. Mi novio se enfadará si se entera.
Esa noche, Luna permaneció en la cama sin poder conciliar el sueño por mucho tiempo. El dolor en su corazón seguía extendiéndose, Luna apretó los dientes y lo soportó.
Cerca de la medianoche, Sergio le envió a Luna un mensaje de WhatsApp: [¿De verdad tienes novio? ¿Quién es?]
Luna miró fijamente la pantalla del celular s