—El clima se volvió frío con la lluvia que duró tres días. Ya empecé a ponerme un abrigo grueso y seguí la rutina diaria entre el apartamento, el aula y el comedor.
Lola no volvió al departamento después de esa noche y siempre estaba sola. Sufrida por la soledad, llamaba a menudo a mis amigas y a Martín. Siendo soltero también Martín, le llamaba con más frecuencia.
En la mañana del cuarto día, tenía clases y al entrar al aula escuché a mis compañeros discutiendo algo animadamente. Mientras tomab