La primera audiencia terminó en la absoluta nada. Realmente, Eileen sentía que había sido una total y completa pérdida de tiempo.
Lo único que había logrado el abogado que la representaba era que el juez hiciera una nueva citación para que Eileen pudiese presentar sus propias pruebas de que Charles era quien había abandonado a la familia y que él había sido el promiscuo que había enviado al garete todo lo que habían construido durante diez años.
Cuando salió del juzgado, Eileen se despidió del