Capítulo 55. ¿Quién es esa mujer?
—Deja de dar un paso más, ¡antes de que decida arruinar tu vida en este mismo instante!
Adrian no se volvió; su mirada permanecía fija en la pantalla de la tableta que mostraba una lista de transacciones ilícitas en una de las empresas subsidiarias.
Al otro lado del escritorio, el jefe de la división financiera ya estaba empapado en sudor frío; la espalda de su costosa camisa estaba completamente mojada.
—Señor Adrian, esto es solo un malentendido. Puedo explicarlo —balbuceó el hombre.
Adrian d