Capítulo 92. Es hora de cambiar las tornas
—¿Así que todo este tiempo has estado fingiendo a mis espaldas, Gavin?
Adrian permanecía en el centro de su despacho, en el último piso del edificio Galaxy Group. Su voz resonó, rompiendo el silencio. Frente a él, Gavin se mantenía sentado con calma detrás del escritorio de caoba.
El hombre dejó el bolígrafo y miró a Adrian con una mirada difícil de descifrar.
—No es una farsa, Adrian. Solo estoy limpiando lo que está sucio —respondió Gavin con tranquilidad.
Adrian apretó los puños y se acercó.