Cuando entró al piso donde vivía Alonso, pensó que todo era como él, extremadamente pulcro, sobrio, pero hermoso.
Si, pensaba que su jefe era hermoso ,nada que ninguna mujer no pensara, pero nada más que eso, no tenía ningún otro interés por Alonso más que el profesional.
_ Ven, deja tus cosas aquí._ dijo señalando una habitación para huéspedes._ espero te agrade y te sientas cómoda... quizás no sea tan lujosa como la que tenias pero por hoy, te bastará.
Ella sonrió.
"Mi habitación era la mitad