Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe dejó caer en el sillón junto al mío, levantándose los pantalones lo indispensable para que no lo molestaran al moverse, y me instó a inclinarme hacia él. Dejé mi asiento por sus rodillas mientras nos besábamos.
—Quiero que me hagas el amor —susurré contra sus labios, dejándome ganar por la conocida sensación de liviandad que tanto echara en falta.
—Claro que sí, amor mí







