Al oírlo, la mirada de Hiram se volvió más profunda y afirmó con seguridad:
—Ella no era una vagabunda.
Martin se sorprendió de que Hiram lo hubiera deducido y, tras quedarse un instante pensativo, respondió:
—Exacto. Me costó un poco investigarlo. Al parecer, en su momento fue Fabian quien encargó que la enviaran al barrio marginal. Sin embargo, en los archivos de la familia Clark no aparecía ninguna información sobre ella. Por eso, el motivo por el que Fabian habría mandado a una chica de dieciocho años a un lugar así todavía requería una investigación más profunda.
Según la ley de M Country, no todos los enfermos mentales eran enviados al barrio marginal; solo aquellos que no tenían familia ni apoyo alguno, y el traslado debía ser ejecutado por los departamentos oficiales correspondientes.
Un envío encubierto, hecho a través de intermediarios, resultaba claramente sospechoso.
Una auténtica vagabunda no merecería semejante esfuerzo.
—¿Fabian? —Hiram arqueó una ceja.
—Era un diputado