POV: Narradora Omnipresente
Con un movimiento rápido, impulsado por el instinto de autopreservación, Einar agarró a Astrid por el brazo izquierdo, tirando de ella hacia atrás con una fuerza brusca que la hizo tropezar con la pesada tela de su abrigo.
—¡Suficiente! —rugió Einar. Su voz, que aún conservaba los ecos del mando supremo, detuvo los murmullos de la guardia—. ¡Has perdido el juicio, mujer!
Astrid se giró hacia él, sus ojos castaños llenos de lágrimas de indignación y traición.
—¡Einar!