Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Estás bien? él susurra.
“¡Obvio que no!”
— S— sí...— miento.
— ¡Estás rojo y los latidos de tu corazón se aceleran!—
“¡Te garantizo que no es solo mi cara la que está roja!”
— Oh, es solo— Me detengo y luego frunzo el ceño, dando un paso atrás. — ¿Dijiste l







