BENJAMÍN
Ella me aprieta fuerte y tan pronto como sus piernas tiemblan en mis manos, su orgasmo comienza a correr por toda mi polla, promoviendo que mi leche estalle dentro de su apretado coño.
— ¡Aaaaaaaa!
Es sorprendente cómo era su reacción cada vez que me sentía entrar, su rostro transmitía una maravillosa sensación de logro y placer, haciendo hincapié en tener cada parte de mí.
Con cuidado la dejo en el suelo, luego me deslizo en el sillón detrás de mí, disfrutando— alcanzando mi camisa de