BENJAMÍN
— ¡QUÉDATE, QUÉDATE EN EL PUTO PALACIO, PERO DEJA DE TORMENTAR MI VIDA!
— MIRA ESA BOCA NIÑA, SOY MAYOR QUE TU!
Al día siguiente escucho los gritos de Mila y su hermana desde el vestíbulo. Estaban discutiendo una vez más, y se había vuelto frecuente desde que ella decidió declararle la guerra a Mila por romper con Adam.
— ¡Hola, ustedes dos! — chillando desde la puerta, atrayendo su atención.
No me escuchan, pero la forma en que las cosas se estaban intensificando entre ellos me pone u