BENJAMIN
— ¡Y una mierda! — Expongo mi odio, tomando su brazo con mis manos.
Ella se sobresalta, asombrada por la forma en que fui hacia ella y la tomé sin delicadeza.
— ¡BENJAMÍN! — balbucea.
Sus palabras flaquean cuando me ve recoger la botella de alcohol abierta encima de la roca.
— ¡Llamándole de una puta vez! — Dentro del lavabo, giro la botella de alcohol en su mano frotando su piel con mis dedos.
— Qu... qué... — tartamudea.
— ¿Quién va por ahí con un puto bolígrafo en el bolsillo?
Me im