La fiesta sexual acabó para nosotros en la habitación roja cuando supimos que ya había llegado el momento de retirarnos a vestirnos para ir juntos a la fiesta del pueblo. Yo estaba más que emocionada por la fiesta, era obvio, desde que nací y aprendí a bailar, me había convertido en una fanática de estas festividades. Sin importar cuál fuera el motivo por el que las fiestas se celebraran, yo era feliz asistiendo a ellas.
En medio de nuestra conversación en la mañana con el alcalde. Él nos info