— Señor alcalde… Yo no pretendía darle esas insinuaciones — le dije al alcalde. Aquello no ha sido del todo cierto, era verdad que yo le haya estado coqueteando a él, pero solamente fueron algunas ocasiones, sin embargo, ahora, yo no pretendía que sucediera algo entre nosotros, por qué mi sed de placer ya había cesado. Y ahora, en realidad, lo único que yo ansiaba era poder participar de la fiesta que se estaba comenzando a poner muy interesante.
— Sí. Lo sé, pero eres una mujer muy hermosa, e