"Oh, de acuerdo", dijo Maggie a mi espalda en retirada. "¿Está todo bien?".
No le contesté; necesitaba salir de esta mansión, necesitaba aire.
Aunque, incluso cuando llegué afuera, el aire se sentía escaso y poco acogedor.
"¿Qué te pasa?", preguntó Burke mientras me subía al coche. Le envié un enlace mental mientras me duchaba y le dije que viniera enseguida. Me alegró ver que estaba fuera esperando cuando terminé de prepararme.
"Descubrí algo inquietante y no estoy seguro de qué creer",