Mundo ficciónIniciar sesiónBianca.
Sentada en la cama de mi prisión, me preguntaba si toda aquella situación podía mejorar.
La respuesta estaba ante mis ojos. No. Nada mejoraría, todo iría a peor. Ahora resulta que estaba embarazada, un hijo mío y de don crecía en mi interior como una semillita. La idea me puso los pelos de punta, pero es que no era una simple idea de mi cabeza, era la realidad. Dentro de mí un ser humano







