Punto de vista de Aria
Su expresión cambió por completo. La ira no explotó; se condensó. No fue ruidosa ni descontrolada. Simplemente parecía… totalmente atónito. Luego soltó una risa seca, sin rastro de humor.
—Así que en eso has estado pensando —dijo lentamente, entrecerrando los ojos mientras me reevaluaba—. Todo este tiempo. Esta es la carta que tenías guardada.
—No —dije, negando con la cabeza—, en eso deberías haber estado pensando tú. Me trajiste aquí sin siquiera preguntarme, sin la men