**ARIA**
El trayecto fue silencioso.
No porque no hubiera nada que decir. Había mucho que decir. Preguntas que aún no había hecho. Respuestas que no estaba segura de estar lista para escuchar. Pero ninguno de los dos sintió la necesidad de llenar el silencio. El coche avanzaba de forma constante por la carretera, con el motor ronroneando bajo nosotros, y el espacio entre los dos se sentía lo suficientemente lleno sin palabras.
Leo se durmió temprano. Su cabeza descansaba contra mi brazo, su peq