**Punto de vista de Aria**
Diana gritó, un sonido crudo.
—¡Está loca! ¡Lo va a apuñalar! ¡Deténganla!
La ignoré. Volví a caer de rodillas.
—Elisa, sosténle la cabeza firme. Mantén su vía aérea recta.
Elisa se movió sin cuestionar, sus manos fuertes acunando las sienes de Don Salazar.
—Valente, cuando te lo diga, necesito que presiones exactamente donde te indique. Fuerte y constante. ¿Entiendes?
Asintió, con el rostro sombrío. Le pasó a Leo con cuidado a Elisa, quien lo sostuvo con un brazo