**Punto de vista de Aria**
En el momento en que Don Salazar cayó al suelo, todo se desmoronó.
La gente gritaba. No era preocupación. Era pánico, cálculo, oportunidad. Las sillas rasparon violentamente mientras los hombres se ponían de pie, sus manos buscando armas ocultas. Los guardias corrieron hacia adelante, pero se detuvieron, un caos de lealtades enfrentadas: algunos avanzaban para proteger a sus propios jefes, otros dudaban si ayudar al Don caído o asegurar el perímetro.
Diana cayó de rod