**Punto de vista de Aria**
Después de que la ceremonia terminó oficialmente, el salón no se vació. Cambió de forma.
El cuarteto de cuerdas comenzó de nuevo, tocando algo bajo y clásico. Los camareros circulaban con nuevas copas de champán y licores más fuertes en bandejas de plata. Las conversaciones se extendían como corrientes lentas por la sala. La tensión formal y ritual se disolvió en algo diferente: la tensión del networking, de acuerdos susurrados, de alianzas puestas a prueba y forjadas