Declan y Edward se conocían. Edward le robó una novia en el pasado. Y Declan... Declan se había casado con ella no por protección, ni siquiera por los bebés... sino por venganza. Era un trofeo. Un "ojo por ojo".
Todo tenía sentido ahora. Su frialdad, su rechazo después de que ella le dijera "te amo". Él no la amaba. Solo estaba disfrutando de haberle ganado la partida a su rival de la juventud.
La conmoción hizo que Valentina diera un paso atrás, tropezando con una pequeña mesa decorativa en el