El pasillo del hospital parecía haberse congelado en un tiempo fuera de la realidad. Las palabras del cirujano quedaron suspendidas en el aire, haciendo que el corazón de Eleanor y Silas dejara de latir por unos segundos. Sin embargo, tras ese suspiro cargado de tensión, el médico suavizó la mirada y completó la frase.
—Logramos retirar la masa principal —dijo con voz calmada pero firme—. Hubo complicaciones, una hemorragia que nos obligó a extender el tiempo en el quirófano, pero la cirugía ha