Mason ingresó a la recámara asignada y se dirigió directamente a refrescarse en la tina con agua tibia que ya le habían preparado; su ayudante de cámara vino apresurado hacia su encuentro para ayudar a desvestirlo, a lo que se negó en rotundo, ya que no confiaba en nadie en esa casa. Y menos en un caballero que se veía bastante afeminado a su parecer, aunque el muchacho nunca levantó la mirada del piso.
Una vez ataviado correctamente para evitar que lo insultaran con miradas extrañas tal como l