Natalia.-
Ya estaba lista para volver a trabajar y obviamente acompañada por los escoltas que contrató Jacob. A Caroline le se le olvidó el momento que vivió en la noche del sábado, cuando su hijo se apareció el día de ayer ofreciendo llevarla a almorzar a su restaurante favorito tenía una sonrisa radiante y feliz.
Casi no pensé en la realidad, tenía que en algún momento bajarme de la nube en la que estaba montada, esto que sucedía con Jacob es muy bueno, pero también lo complica todo, con cad