Jacob.-
Salimos de la habitación ella me miró sosteniendo su bastón sabía que estaba enojada.
— ¿No te alegra verme? –Pregunté intentando alivianar la tensión.
— Por supuesto sé que ustedes no son inmortales, pero sabía que ninguno de mis dos nietos se iba a dejar vencer por un idiota, nunca te voy a perdonar que me hayas ocultado lo que sucedió con Caroline, ni decirme que tenía una relación con alguien de haberme avisado a tiempo nada de esto hubiese pasado.
— Abuela no quería preocuparte, p