Capítulo 182
DÉBORA ANDRADE
¡Ese hombre solo podía estar bromeando conmigo! Se quedó desnudo, completamente como vino al mundo, pareciendo una obra de arte, delante de mí.
Esa sonrisa pícara, que normalmente me deja sin aliento, ahora me dejó casi ahogada, de lo mucho que me volvió loca.
No me gusta comparar, pero su cuerpo más joven me provoca tantas cosas que me deja en duda si quedarme admirándolo o lanzarme sobre él.
—¿Prefieres quitártelo tú o me concedes el