Capítulo 144
KATYLEEN CARUSO MARINO
Pensé que iba a morir cuando vi esa pistola apuntándome, pero cuando Peter se lanzó delante para salvarme, mi corazón pareció detenerse, porque entré en estado de shock.
Él se golpeó contra la pared, pero no cayó, lo sujeté. Tenía mucha sangre, pero no había forma de saberlo, porque ya venía manchado de donde mató a ese maledetto. «Dios mío, ¿cuándo tendrá paz este hombre? ¿Cuándo podremos descansar, vivir?».
—¡PETERR! ¡MÍRAME, PETERR! —Lo agarré