Capítulo 88 —La mentira compartida
Narrador:
La noche había terminado de caer cuando el silencio dentro de la casa se volvió insoportable.
No era un silencio vacío. Era un silencio cargado, espeso, como si cada pared supiera algo que no podía decir. Afuera, los hombres de Mateo se habían distribuido en turnos. Sombras quietas entre los árboles, motores apagados, radios en volumen mínimo. La finca humilde de Esteban ya no era solo una casa: era un punto ciego en medio de una cacería.
Tony est