Susana se quedó paralizada. Justo cuando una más quiere evitar a alguien... el destino se encarga de ponerlo frente a tus narices.
Sintió cómo Matías se le aferraba con fuerza a la pierna, sin querer soltarla por más que intentara apartarlo. Era el mismo niño que antes la rechazaba, ahora aferrado a ella con desesperación.
Pero Susana, seria, lo apartó suavemente. Su expresión era dura, cargada de rechazo.
Matías la miró confundido. No entendía por qué su mamá, a quien tanto había extrañado, aho