88. un recordatorio irónico
“Mia Bennett”
Siento que el corazón me late a mil mientras Ethan, sin pensarlo dos veces, suelta mi mano sin apartar la vista del hombre.
—Quédate aquí —dice, ya alejándose.
Trago saliva mientras observo la escena, y la inquietud me hace seguir sus pasos. Aunque estamos a miles de kilómetros de Chicago, la sola idea de que nos pillen me revuelve el estómago.
El hombre, al notar que nos acercamos, empieza a caminar hacia la calle mientras manipula la cámara, pero Ethan lo alcanza en un sant