222. Epílogo I
"Mia Hayes"
Cinco años después…
El aroma a pavo asado y pastel de calabaza impregna cada rincón de la casa.
Sonrío mientras remuevo el azúcar en la salsa de arándanos, escuchando las carcajadas de los niños que llegan desde la sala.
Nuestra casa. A veces todavía me sorprende pensarlo así. Cuando descubrí que estaba embarazada de Elliot, hace casi cuatro años, Ethan insistió en que necesitábamos un «hogar de verdad».
Dos semanas después ya estábamos firmando las escrituras de esta casa. Lo