223. Epílogo II
Algún tiempo después, por fin nos reunimos todos alrededor de la mesa. La casa está llena, las voces se entremezclan, las risas de los niños flotan en el aire… La escena me calienta el corazón.
La mesa para doce personas luce impecable, a pesar de que Amber ya ha derramado su vaso de jugo una vez.
Maya, en su sillita alta, juega con el puré de papas, mientras Elliot intenta convencer a Ethan de que ya ha comido suficientes verduras.
—Todo está delicioso, querida —comenta Catherine con una so