132. Ha llegado el momento
Siento que Mia se queda helada a mi lado. Por la sonrisa de Miranda, está clarísimo que nos ha seguido hasta aquí, esperando el momento justo para saltarnos al cuello.
—Miranda… —empieza Mia, pero la voz se le quiebra.
—No te preocupes, cariño. —Miranda sonríe, apartándose de la pared con calma—. Ya lo sabía. Las miraditas que os habéis estado echando esta noche… —Niega con la cabeza—. Tan evidentes.
—¿Qué quieres? —pregunto yo.
—Como si no lo supieras, Ethan… —Da un paso hacia nosotros—.