115. ¿Quién decide lo que es correcto?
“Mia Bennett”
El batido de vainilla se derrite sin que lo toque, formando gotitas de condensación en el vaso, mientras las palabras de Miranda siguen retumbando en mi cabeza, como si fuera una rave diseñada exclusivamente para torturarme.
—¿No vas a contarme qué ha pasado? —pregunta Theo por segunda vez desde que me trajo aquí.
Levanto la vista hacia él, buscando una explicación que tenga algún sentido. Desde que detuvo el coche en el parking, Theo no se ha tragado mi excusa.
Claro que no