"Un beso mueve, dos atan, tres marcan."
Marta Gárgoles
Anna como todos los días, se presenta en casa de Arthur para cumplir con su trabajo, ya es viernes. Es el último día de la semana. Aunque no ha vuelto a hablar con Arthur, siente la enorme necesidad de sentir sus besos no solo en sus labios, sino por todo su cuerpo.
Al igual que ella, Arthur no para de pensarla y desearla. Anna se ha convertido en una especie de obsesión para él, mas no es él quien teme poseerla, es su inconsciente que trae