Esa noche casi no probé la cena.
Rosa habló un poco. Enzo hizo un comentario sarcástico sobre unos hombres del puerto. Ciro respondió dos llamadas mientras cenábamos y después volvió a quedarse en silencio como si nada.
Pero yo apenas podía concentrarme.
Porque cada vez que levantaba la mirada, recordaba sus palabras en el despacho.
“La futura señora Cavalli.”
Y ahora tendría que dormir con él otra vez.
Subimos a la habitación cerca de medianoche. Intenté actuar normal. Como si mi corazón no es